Categoría: Psicología

Consejos

Frodo: «Ahora me pregunto qué puede haber sucedido. ¿Debería esperarle?».

Gildor permaneció un momento en silencio. «No me gustan estas noticias», dijo al final…»La elección es tuya: vete o espera».

«Y también se dice», respondió Frodo, «no vayas a pedir consejo a los Duendes, porque responderán tanto que sí como que no».

«De veras», rió Gildor. «Los Duendes rara vez dan un consejo imprudente, porque el consejo es un peligroso regalo, incluso del más sabio de los sabios, y todas las líneas de acción pueden resultar erróneas. ¿Pero qué harías? No me has dicho todo lo concerniente a tu persona; y entonces ¿cómo elegiré mejor que tú?»

(pág. 123 del libro de J.R.R. Tolkien El Señor de los anillos, recogido en el libro: Introducción a la Psicoterapia: el saber clínico compartido).

En este pasaje reconocemos una postura, la del Duende Gildor, por la que no accede a darle un consejo a Frodo ya que parece pensar que cómo le podrá  dar un consejo, sabiendo menos de Frodo que él mismo y por tanto, ¿cómo podrá decidir lo que es mejor?

El Duende Gildor encarna la postura de la psicoterapia. Los consejos para el cambio, no resultan a priori válidos, ya que si no se conoce en profundidad a la persona que tenemos delante,  únicamente aportarán el punto de vista del consejero, no del aconsejado.

El proceso terapéutico trata de lograr crear para el paciente una vivencia interpersonal, una atmósfera de apoyo y empatía en donde sea el paciente el que logre acceder a las diversas alternativas por él planteadas a través de una exploración activa.

La persona debe experimentar la alternativa, si es ofrecida por otra persona que no sea él mismo, no la experimentará, no la incorporará hasta que no la haga suya y por tanto, de nada le habrá servido el consejo.

 

 

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Crecimiento y cambio

Unas frases para reflexionar sobre el proceso de crecimiento y cambio:

«Al final la vida siempre gana»

«Un adulto es un niño inflado por la edad»

-Simone de Beauvoir-

«Los cuarenta son la edad madura de la juventud, pero los cincuenta son la juventud de la edad madura»

-Víctor Hugo-

«La mente de los seres humanos, incluso su cerebro, se ha desarrollado a través de la interacción con quienes les rodean y sólo a través de la interacción, puede favorablemente modificarse»

«Sólo existimos «en» y «con» relación al otro»

-«La Práctica de la Psicoterapia Relacional». Joan Coderch.

«No hay que ajustar la realidad a  nuestros deseos, sino los deseos a la realidad»

-Sobre Meursault, en la novela de El Extranjero de Albert Camus. France Culture. 21/10/2012

Sur mes cahiers d´écolier.Sur mon pupitre et les arbres. Sur le sable et sur la neige. J´écris ton nom…Liberté.
Paul Eluard
(Sobre mis cuadernos de escolar. Sobre mi pupitre y los árboles. Sobre la arena y sobre la nieve. Escribo tu nombre…Libertad.)

 

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Mujer de verso en pecho (y otros)

He aquí una recopilación de algunos preciosos textos de la poetisa Gloria Fuertes. Los poemas al ser casi narrados quizá tienen una capacidad mayor de transmitir el sentido de los sentimientos. De Gloria Fuertes, sí, pero también de los nuestros.

El no estar solo cuando se está triste

El no estar solo cuando se está triste,
el no estar triste cuando se está solo,
invitar a la duda a fumar un cigarro,
invitar a la luz y escribir a la calma,
encontrarse al silencio y romperle el mutismo
y escuchar que nos toca la música de moda,
lo difícil es esto,
lo sencillo, el grito en flor, la angustia,
el odio inagotable.

 

 

Para escribir

Para escribir me escondo,
como una mujer primitiva se escondía
para parir.
Como un animal herido se esconde
para lamerse a gusto la sangre,
así nadie sabe de mí
cuando me pierdo para escribiros esto.                                                          .

 

Consejo

Mariposa
nerviosa,
tiende tus alas para que se oreen
están llenas de llanto
el llanto quita el polen.
No olvides que vivirás un día
mariposa
nerviosa.

 

Paisaje Interior

Como loca y feliz y casi sola,

voy de merienda al campo,

con tortilla de espinas y hojarasca

y una bota de vino, mientras tanto

saco una flauta del morral y toco

una canción muy verde de esperanza;

veo tórtolas amarse como tórtolos,

cruza el río una garza

y por mi pensamiento cruza

un «a mí qué» sin alas.

 

Autobio

Yo de pequeña quería ser monja

y mi padre (que era muy republicano)

me pegaba cada vez que lo repetía.

Yo de pequeña quería ser puta

y mi madre (que era muy beata)

me pegaba cada vez que lo repetía.

Yo de pequeña quería ser huérfana

y mis padres me pegaban

cada vez que lo repetía.

Yo de pequeña quería ser poeta

y la vida me pegaba

¡Pero conseguí serlo!
                                                                              

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Un analista

He aquí un pasaje de Marcelo Percia en el libro «Una subjetividad que se inventa»

«Un actor interpreta Otelo. Un analista interpreta el estado desesperado de un hombre que sufre por la infidelidad de su esposa. Un saxofonista interpreta música de otro músico. Un analista interpreta las palabras, los silencios y los sentimientos de otra persona. Una bailarina interpreta la coreografía de otra bailarina. Un analista interpreta la emoción de quien le habla con su cuerpo viviendo esa emoción.

Interpreto no quiere decir que traduzco al lenguaje de mis teorías. Ni quiere decir que escucho para descifrar un mundo que se oculta. Tampoco que comunico resultados. Ni que pongo en juego la automática comprensión de significados. Interpreto quiere decir que hago un pasaje, por esa existencia.Que la padezco, la sufro, la disfruto. Quiere decir, que encarno el hablar y lo vivo en mi propia recepción. Interpreto quiere decir, también, me analizo en ese diálogo.»

                                                                               fuente: allposters.com

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La subjetividad

subjetividadLo subjetivo se define normalmente como antónimo de lo objetivo. Un ejemplo de fenómeno objetivo es la recepción por parte de nuestros oídos de un número particular de decibelios. O de las diferentes longitudes de onda que componen los haces de luz que atraviesan nuestros ojos y todo aquello que la Física pre-moderna estudiaba…Pero ¡ah!  la cosa se complica  y es que a pesar de ser estas características objetivas producen diferentes experiencias en cada una de nosotras/os. Así a algunos les agrada recibir un número alto de decibelios a los que llaman música y sin embargo para otros  la misma cantidad les supone un ruido molesto.

La subjetividad tiene relación con la experiencia de esas características objetivas, dotándolas de cualidad.

Así que retomando la cuestión nos planteamos la siguiente pregunta: ¿Tiene sentido trabajar en terapia solo con diagnósticos «objetivos» en el tratamiento del padecimiento psicológico? Desde luego es muy operativo y la historia es testigo de ello, pero puede llegar a ser incompleto. Al trabajar con personas se hace necesario, si no indispensable, comprender qué les han supuesto a ellas los acontecimientos particulares de sus vidas y cuál es la intensidad de esas vivencias tan propias.

Muchos científicos sociales han entendido que para conocer cualquier fenómeno deben acercarse a las interpretaciones que dan los actores sociales del mismo, como hace el llamado enfoque «Emic» en Antropología, pero han caído en la cuenta de que incluso la visión del investigador más profesional y «objetivo» está salpicada de subjetividad.

Solamente acudiendo a una terapia que comprenda  tanto el padecimiento desde la singularidad propia de la persona, como de la subjetividad que aporta el psicólogo/a  y reconocida por éste, se comenzará a lograr un apoyo y una base segura para el crecimiento personal.

 

fuente imagen: allposters.com

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El mito de Psique y Eros

El conocido mito de Psique y Eros contiene un análisis tremendamente útil para todas las mujeres que quieran alcanzar sus objetivos. En él Psique debe aprender a desarrollar  4 competencias que le ayudarán a realizar las 4 tareas que la envidiosa Afrodita le hace ejecutar para poder reconciliarse con Eros.

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Sientes luego… ¡Enhorabuena!

sientes luego enhorabuenaSegún Roberto Aguado Romo (2009) investigador, psicólogo clínico y autor del libro » SOS…Tengo miedo a tener miedo», hay emociones positivas y negativas, pero todas son buenas, es decir, necesarias, porque nos transmiten información esencial para saber qué hechos son cruciales para nuestra existencia.

Algunos autores como Leslie Greenberg han clasificado las emociones  para desarrollar una aplicación clínica, las emociones suponen la  orientación básica que sigue en la terapia que él mismo ha desarrollado (Emotionally Focused Therapy). La clasificación sería la siguiente:

  • Las emociones primariamente adaptativas: Serían por ejemplo la tristeza ante la pérdida, la ira frente a la violencia y la agresión y el miedo ante lo amenazante, serían adaptativas porque promueven conductas en concordancia con los hechos, tomemos por ejemplo el caso del miedo ante lo amenazante que va a suponer algo con lo que entendemos que no podemos lidiar, si sentimos miedo, nos alejamos de lo que nos puede desbordar y por tanto es adaptativo, o  cuando sentimos ira ante alguien que nos está agrediendo o abusando de alguna manera, entonces al sentir ira podemos actuar sobre esas conductas del otro que nos están haciendo daño, consiguiendo en algunos casos que éstas paren.
  • Las primariamente desadaptativas, que son esquemas de emociones que ya no nos son útiles, o que nunca lo fueron puesto que se basaron en experiencias traumáticas, ejemplos de ellas serían la tristeza ante la alegría ajena, agresividad ante el cuidado de los demás, miedo ante situaciones que son inofensivas y sentimientos crónicos de falta de valía, inseguridad y vergüenza. Tomando el ejemplo de la agresividad ante el cuidado de los demás ello podría ser debido a un aprendizaje en situaciones repetidas en las que las figuras cuidadoras después de tener conductas de cuidado, agredían. Estas emociones pueden ser exploradas en terapia y trabajadas para conseguir respuestas emocionales más concordantes.
  • Las secundarias reactivas, son reacciones ante las primeras emociones, por ejemplo: sentir culpa tras sentir ira (un patrón que se da a menudo en las mujeres) . Las emociones secundarias pueden darse cuando las primarias son consideradas como dolorosas, incontrolables o violentas. Más ejemplos: ira ante la ira, miedo ante el miedo tan presente en los cuadros de ansiedad: ataques de pánico, etc. También pueden ser emociones defensivas para no experimentar las primarias, como por ejemplo rabia para no sentir ansiedad. Otros ejemplos miedo para no sentir ira. Tristeza en vez de sentir ira (patrón de nuevo asociado a las mujeres), ira en vez de miedo (patrón asociado a los hombres), llorar de frustración y no de tristeza… de nuevo, este tipo de emociones pueden ser exploradas para incrementar la consciencia que se tiene de ellas.
  • Las instrumentales que son emociones que se expresan porque se ha aprendido que generan determinadas respuestas en el otro, por ejemplo para conseguir llamar la atención, para conseguir que los demás hagan algo que nosotros no podemos o no queremos hacer, para lograr la aprobación o para evitar el rechazo. Pueden ser totalmente conscientes , o totalmente inconscientes

En el caso de las emociones desadaptativas, reactivas o instrumentales podríamos pensar que son negativas, pero incluso en estos casos se trata de una poderosa fuente que nos permite «descifrar» lo que realmente serían nuestras emociones primarias y por tanto, nuestras necesidades más auténticas.

Así que si sientes… ¡enhorabuena!

 

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No sos vos, soy yo

Esencial este artículo que me he encontrado en las redes sociales:

¿Quién te hace sufrir? ¿Quién te rompe el corazón? ¿Quién te lastima? ¿Quién te roba la felicidad o te quita la tranquilidad? ¿Quién controla tu vida?…
¿Tus padres? ¿Tu pareja? ¿Un antiguo amor? ¿Tu suegra? ¿Tu jefe?…

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Label

label

De sobra es conocido que en nuestras vidas  estamos en contacto con muchas etiquetas (label): «inmigrante», «mujer maltratada», «las modelos», «los catalanes», los «esquizofrénicos», «la clase obrera» «los pacientes con cáncer»…

Las etiquetas surgen de nosotros al menor descuido, podemos dotarlas de sentimientos negativos (prejuicios) o neutros, como los estereotipos, su origen está altamente imbuido de la cultura en la que vivimos y en cómo la incorporamos en nosotros. Una vez dentro, las categorías o etiquetas se añaden a nuestros miedos y experiencias personales. Pero por otro lado también nos ayudan de manera rápida a conocer el mundo, a clasificarlo, como un mecanismo frecuente de nuestro cerebro para aprehenderlo y que forma parte de ciertos procesos de percepción como menciona la Gestalt…

Son típicas en nuestra cotidianeidad las retóricas anti-etiquetas, no hablemos de los prejuicios y estereotipos que son vistos (casi) siempre con rechazo…parece que las categorías estigmatizan…

Pero planteemonos la «cara B» de nuestras protagonistas y añadamos un matiz: gracias a las etiquetas algunas personas han conseguido visibilizar socialmente unas vivencias particulares, a menudo dolorosas, que finalmente la sociedad ha acabado aceptando y, en ocasiones, incluyendo en políticas del bienestar. Pongamos unos cuantos ejemplos:

1-la mujer-hombre-niña-niño maltratados

2-la anorexia

3-los refugiados

4-los discapacitados

5-los inmigrantes

6-los transexuales

7-los niños disléxicos,

y tantos más

Voy a coger solamente el primero de ellos: las mujeres-niñas-hombres maltratados. Es una etiqueta, una manera de agrupar unas características arbitrarias en un conjunto. Evidentemente todos ellos han sufrido maltrato, esto es muy real y no quiero decir lo contrario, pero el categorizarlos a nivel administrativo como hombres/mujeres maltratados y que por tanto puedan formar parte de los dispositivos de las instituciones penales o programas sociales, es una asignación.

¿Por qué algunas particularidades reciben una etiqueta social y por tanto la atención, el interés y la condescendencia públicas? A veces, ya menos, incluso ayudas de la Administración. ¿Y en cambio otras no lo hacen?.

Las/os discapacitados es otro ejemplo, primero se les reconoce, se les incluye en la categoría de discapacitados y se les ofrecen determinadas ayudas o beneficios sociales, becas, bajada en el IRPF para sus tutores, párkings. Además, para ir más lejos, una vez reconocidos como discapacitados se les intenta cambiar el nombre porque es demasiado estigmatizante y se les comienza a denominar personas con diversidad funcional. Pero lo importante no es el nombre que adopten, sino el hecho de que se les haya agrupado en una categoría, una etiqueta. Que en ocasiones también ofrece un reconocimiento social, público y ayudas.

Las categorías además otorgan un sentimiento de identidad y de pertenencia, de un «no ser el único», que provoca cierto alivio y dan un nombre a un padecimiento que de otra forma se viviría como algo incomprensible y aún más doloroso todavía..

También orientan hacia la búsqueda de ayuda.

Sigamos…hay personas que han sufrido maltrato psicológico, que no físico, crónico por parte de sus progenitores desde muy temprana edad, un maltrato muy lejos de la intencionalidad de éstos, más bien debido a una falta de capacidad, donde el uso de la agresión verbal y el castigo, el cuestionamiento, la crítica y la escasez de afecto son constantes. El niño como objeto de la ira  recurrente de unos padres también con problemas. El niño no cuidado, no atendido y no apoyado emocionalmente. No bien querido, en resumen. Aunque  no presenta síntomas de violencia física, ni le falta ningún miembro o tiene un funcionamiento cognitivo aparentemente «normal». Un niño que puede tener juguetes e ir a clases de piano. Sin embargo, sufre mucho dolor, ansiedad, timidez, a veces, un niño con «baja autoestima» como se suele decir y seguramente con problemas relacionales…este niño/a crece con sufrimiento, es un dolor interno, del alma, un dolor invisibleconstante. Probablemente será rechazado por los demás porque no ha podido construir bien su yo en un contexto inmediato de inseguridad afectiva y que es incapaz de vivir una vida satisfactoria.

Cierto es, que hasta que el niño se torna consciente de su situación pasa el tiempo, años incluso y es entonces cuando puede comenzar a solicitar ayuda. Pero ¿por qué llegar hasta ese momento? ¿si a estos niños se les pudiera detectar en las escuelas, a través de la agrupación de las características anteriormente mencionadas: ansiedad, timidez, problemas relacionales y les asignáramos una etiqueta social como por ejemplo: niños con déficit de afecto parental para poder ayudarles? ¿podríamos conseguir que por lo menos hubiera una mayor comprensión por parte de los demás, de la sociedad y que sufrieran más apoyo a lo largo de sus vidas? ¿les ayudaría esto a no sentirse solos en su malestar? ¿podrían lograr convertirse en adultos felices?

¿o en cambio esto sería estigmatizante?

Me cabe la duda.

kristiana-paern-sigue-a-tu-corazon-columpiandote-tranquilamente

 

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